31.7.11

Milanesas con puré! (aplausos, aplausos)

Hoy para la felicidad de muchos les voy a presentar la receta de otro clásico de la gastronomía argentina que llena el alma a muchas personas.
Estoy harta de las milanesas gordas y llenas de pan rallado de las carnicerías y del puré de polvito que tiene gusto a todo menos a papa. Hoy aprenderán a comer milanesas con puré DE VERDAD.
Milanesas con puré (milas salen bastantes, puré para 2)

Para las milas:
1kg del corte de carne predilecto para las milas (cuadrada, nalga, lomo, peceto)
1 huevo
1 chorro de leche
1 paquete de pan rallado
sal, pimienta, perejil picado, ajo, nuez moscada a gusto.
1 puñadito de Queso rallado

Para el puré:
2 papas potentes en tamaño
1/2 taza de leche
25 gr +/- de manteca
sal, nuez moscada, pimienta.

En primer lugar se le saca la grasita de los costados al corte de carne, pídanle al carnicero que las corte BIEN FINITAS, así se evitan cachos de milanga gomosos, si tienen uno de esos martillitos de madera, caguen a trompadas un poquito la carne, sino con un palo de amasar o similar. A continuación se mezcla el huevo con la leche, el queso rallado, la sal, pimienta, perejil, ajo y nuez moscada batiéndolo enérgicamente, con el fin de luego pasar las milanesas por este preparado y posteriormente empanarlas (todos sabemos que eso se hace poniendo el pan rallado en una fuente grande, se pone una de las caras de las milas, se les pega un poco, y lo mismo del otro lado) dando por terminada la parte de la milanesa. En esta instancia hay dos caminos, el primero consiste en frizarlas en un tupper con separadores y el otro camino es poner las que se vayan a comer en una placa con un chorrito de aceite neutro por debajo y meterlas en la rejita del medio del horno bien caliente, cuando se ponen doraditas, darlas vueltas y ya tenemos las milanesas.
Para el puré primero se pone una olla con agua a hervir (un poco mas de la mitad) mientras se corta la papa en rodajas finitas, lo que hace la cocción más rápida, cuando el agua está hirviendo a borbotones se las agrega y se dejan cocinar hasta que cuando se las atraviesa con un tenedorcito se desarmen al toque. Cuando esto sucede, se cuelan y se colocan nuevamente en la olla, se pisa bastante y luego se agrega la manteca (cuanto mas blandita, mejor, pero no derretida) la leche tibia y los condimentos, pisar enérgicamente hasta que el puré quede bien suavecito y sin grumos, si es necesario más leche o más manteca se agrega siempre y cuando la leche esté tibia, cuanta más manteca el sabor y la textura es mas suave (tampoco ponerle un pan entero, obviamente)
Eso es todo, es muy simple y no entiendo por qué la gente no lo hace si no tiene ninguna ciencia. Como colgué con sacarle fotito pongo una re cabeza de internet,jaja.
Espero que lo hagan y lo disfruten! después cuéntenme como les fue!
Besitos
A.

8.7.11

Tortilla de arvejas

Buenas y santas! me disculpo por haber colgado irracionalmente con mis queridos lectores, en el día de hoy la temática de la receta será "tengo hambre, tengo poco tiempo y no hay casi nada en la heladera" en vistas de que hoy viví ese suceso, estaba cagada de hambre, no quería esperar y no había ABSOLUTAMENTE NADA PARA COCINAR.
Siempre uno en la alacena tiene esas latas rezagadas que se mueren de depresión por ser casi que eternas, gracias a estas, cociné la receta que les presento el día de hoy

Ingredientes (como guarnición para 2 personas):
1 lata de arvejas remojadas.
2 huevos.
1 cda de aceite de oliva
1 puñadito de perejil
aceite de girasol c/n
sal y pimienta a gusto

En la hornalla colocamos una sartén no muy grande a calentar con un chorro generoso de aceite de girasol.
En primer lugar se rompen los huevos, (jajaj) (está bueno primero romperlos en un pocillito y luego ponerlos en el bowl ya que si están podridos se debe tirar toda la preparación y no está bueno) se baten y se le agrega sal, pimienta y el perejil picado pequeñito, a continuación se le agrega el aceite de oliva y las arvejas (obviamente deben ser escurridas primero!).
Mezclar esta preparación hasta que todas las arvejitas estén amablemente cubiertas de huevo, y gentilmente colocarla en la sartén. Una vez que del lado apoyado se genere una costrita doradita, dar vuelta-con paciencia y con saliva, si se desarma no pasa nada- y dejar cocinar hasta que el huevo esté casi todo coagulado.
Tan simple como eso, es rica, es práctica y se puede comer sola, como acompañada con unas milangas o incluso una ensaladita.
Para la entrega de mañana tenemos el mismo tópico pero con una receta de mayor tiempo de cocción, pero antes de despedirme me gustaría pedirles a aquellos que han tomado como esquema alguna de las recetas de este blog que me cuenten cual fue su experiencia ya que estaré muy orgullosa de ver mi comidita en sus platos, jaja que cursi que soy.
Espero que lo hagan y lo disfruten.
Saludos
A.